Belén
Cremades
A pesar de
todo
¿Sabéis? A pesar de mi soledad,
de mi
ingenuidad deshecha,
de mis temores,
hoy, a pesar de
todo,
SONRÍO.
A pesar de no conocer el amor
más que como
sufrimiento,
a pesar de que me queda poco,
por confiar en la
amistad.
Hoy, a pesar de todo,
ESPERO.
Belén
Cremades
Pido perdón a todos:
no sé luchar por
vosotros.
Pido perdón por mi indiferencia
y por mi desdichada
inconstancia.
Pido perdón por mis flaquezas
y ante todo quiero
franqueza.
Pido perdón: perdodadme
y sobre todo ayudadme.
Belén Cremades
Todos los días son para mí lo
mismo:
me persigue el tiempo,
e intento escapar de él.
¡Cómo escapar de
esta soledad, que es mi vida,
desde hace tanto tiempo!
¡Cómo sentirme
feliz
si siempre al mirar,
veo la misma soledad de
siempre!
Belén Cremades
Dicen que soy
rara...
Porque no hablo, dicen.
Y ¿Para qué? Pregunto.
Si no me
escuchan.
Dicen que soy rara, dicen...
Porque no me vendo.
Y ¿Para
qué? Pregunto.
Si no me gusta...
Dicen que soy rara,
dicen...
Porque no soy libre.
Y ¿Para qué? Pregunto
Si soportamos igual
cadenas.
Dicen que soy rara, dicen...
Porque no oro.
Y ¿Para qué?
Pregunto.
No me convencen sus ideas.
Dicen que soy rara, dicen...
Y
yo me lo creo.
Y ¿Para qué? Pregunto.
¡De qué me servirá!
Dicen que
soy rara, dicen...
Y no me echan un cable.
Y ¿Para qué? –se
preguntarán-.
Siempre ha sido igual.
Belén Cremades
¿Hasta cuándo
así?
¿Otra vez, Señor?
¿No crees que ya es bastante?
Por favor,
ayúdenme.
Sólo pido una sonrisa sincera.
Nada más...
Y que me pueda
desahogar.
No pido más, porque no lo saben dar.
O sí saben. ¿Por qué no me
ayudan?
Quiero volver a reír, a ser feliz.
No quiero continuar como
siempre.
¡Quiero vivir Señor!
En paz...
Quiero saber vivir.
Es lo
que me falta.
Belén Cremades
Hoy me creo
libre...
Y no es un sueño; es la realidad.
Hoy puedo demostrar sin temores
ni ataduras,
quién soy.
Hoy podemos todos
identificarnos...
Hoy, cada uno ha empezado su camino...
-para
unos arenoso y traicionero,
para otros piedra-.
Pero todos igualmente
difíciles...
Mi libertad, mi vida, hoy ha nacido.
Pero no morirá como
tantas otras veces.
Hoy nace y si algún día desaparece,
los rescoldos en
el hogar quedarán...
¡Hoy , al fin, soy libre!
Belén
Cremades
|
© La LLar |